Un enraizante natural de lentejas

Cuando trasplantamos nuestras plantas o queremos hacer prosperar un esqueje, la mayor preocupación que tenemos esque la raíz se haga fuerte y la planta vaya hacia delante. La solución para estos problemas es el uso de un enraizante. Asi conseguimos que la planta se agarre de forma rápida al suelo y cree un sistema radicular fuerte y seguro. Tener unas raíces fuertes es esencial para todo el desarrollo de la planta, por lo tanto, usar un enraizante en la etapa inicial de crecimiento es una apuesta segura para el desarrollo general del cultivo.


Un enraizante es un producto que estimula la raíz haciendo que crezca más y mejore sus niveles de absorción de nutrientes y agua. Gracias al uso de enraizantes la planta crece más fuerte y protegida de cualquier daño o adversidad natural por la que se pueda ver afectada, además, la floración será más abundante y la producción de frutos mayor.


El enraizante es conveniente usarlo o aplicarlo en las primeras fases del desarrollo de la planta para conseguir que las raíces sean fuertes desde el principio del ciclo de vida, y en cualquier situación que pueda debilitar el sistema radicular (exceso o falta de agua, enfermedades o plagas de la raíz, salinidad o exceso de fertilizantes, etc.), y también es muy aconsejable su uso en el transplante.



Si optamos por preparar nuestro propio enraizante natural tenemos varias fuentes las cuales podemos utilizar por general son muchas las semillas que durante su germinación liberan una gran cantidad de hormonas destinadas a estimular y potenciar el desarrollo radicular.


En el caso de las lentejas parece que la riqueza en hormonas es algo mayor, hasta el extremo de que es uno de los enraizantes caseros más valorados.


Preparacion del enraizante de lentejas:

  • Sumergir 100 gramos de semillas de lentejas en 1 litro de agua durante unas horas.

  • Retirar el agua que reservamos y cubrimos las semillas húmedas con un paño para mantener su humedad y evitar que le dé la luz.

  • Al día siguiente volver a añadir el agua reservada y tras dejarla unos minutos sumergida, volver a filtrar el agua, reservarla y cubrir las semillas de lenteja para que prosiga su fase de germinación.

  • Cada día repetir esta acción hasta que las semillas germinen y sus brotes alcancen el centímetro más o menos de longitud.

  • Durante estas repeticiones podemos añadir un poco de agua para reponer la evaporada.

  • Triturar el conjunto (agua más las semillas de lentejas germinadas) hasta crear una pasta. Filtrar y ya tenemos el líquido enraizador.



Fuentes: https://www.grupoinesta.com/enraizantes/

https://www.elhuertourbano.net/abonos/como-hacer-un-enraizante-casero/

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